domingo, 29 de mayo de 2011

Acto de recepción de los integrantes del Consejo de Seguridad de UNASUR: Palabras de la Presidenta de la Nación


PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN EL ACTO DE RECEPCIÓN DE LOS INTEGRANTES DEL CONSEJO DE DEFENSA SUDAMERICANO Y LOS MINISTROS DE DEFENSA DE LOS PAÍSES DE UNASUR, EN LA GALERÍA DE LOS PATRIOTAS LATINOAMERICANOS, EN LA CASA ROSADA.

Muy buenas tardes a todos y a todas; señora Secretaria General de la UNASUR; señores ministros y ministras de Defensa de la UNASUR; señores y señoras embajadoras; señoras y señores militares; agregados de las naciones hermanas de la UNASUR: tengan ustedes una muy bienvenida, a la República Argentina y a este lugar tan entrañable para nosotros, como es el Salón de los Patriotas Latinoamericanos, que inauguráramos hace exactamente un año y un día, hoy, con la presencia de la mayoría de los presidentes integrantes de la UNASUR.

Hoy estamos constituyendo la Junta de Defensa, el acto constitutivo de la Junta de Defensa de los países de la UNASUR, que va a tener su sede, aquí, en nuestra Ciudad de Buenos Aires, y en la casa que hemos denominado, que han denominado Nèstor Kirchner, quien fuera el primer Secretario General de la UNASUR. (APLAUSOS).

Hace unos instantes también estuve reunida con el señor vicepresidente de Bolivia, que se tuvo que retirar porque va a dar, ahora, una conferencia académica, en la Biblioteca Nacional.

Ustedes saben, Alvaro es un hombre de la academia, también, un prestigioso intelectual y hoy, por la mañana, hablé con tu presidente Alí, con Hugo Chávez, que me llamó y nos debe estar mirando porque me dijo: "te voy a estar mirando por Telesur, porque estoy enfermo, hace dos semanas que estoy sin poder moverme, en la cama".

Le digo: "Dos semanas, ¿pero qué te pasa?".

Me dijo: "Bueno, tengo un problema en la rodilla y hace dos semanas que no salgo".

Y qué dice la prensa, de tu país porque yo cuando tengo por ahí un bajón de presión y estoy un día o dos sin poder estar presente, dicen cada cosa.

"Bueno, acá están diciendo que me estoy muriendo y que tengo cáncer".

Ah, bueno – dije yo – la verdad que yo pensé que éramos originales los argentinos, la verdad que no, tampoco somos originales en eso.

Así que le mandamos desde aquí un saludo al Presidente Hugo Chávez, de la República Bolivariana de Venezuela, que se cuide y se mejore pronto. (APLAUSOS).

Recién charlaba con la Embajadora de Bolivia y decíamos...

Evo Morales que también anda con un problema de la rodilla; Rafael Correa que tuvo el problema de la rodilla – ¿se acuerdan – cuando fue el intento de golpe, en Ecuador y ahora tenemos también a Hugo Chávez también con un problema de la rodilla.

Los hombres tienen problemas de rodillas; las mujeres no, tenemos que estar siempre fuertes porque si no después son devastadoras las críticas.

Bueno la verdad que no fue casual la elección de este lugar para dejar constituida la Junta de Defensa de la UNASUR, un continente que supo tener otros instrumentos, que agrupaban la voluntad de los países de la América para la defensa común, pero que se derrumbaron estrepitosa y trágicamente, en 1982, cuando el TIAR, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca de la OEA y que estable que ante la agresión, por parte de cualquier país de la América, todos los países de la América tienen que asistir a este país.

El TIAR se derrumbó trágica y estrepitosamente – como les decía – allá en las Islas del Atlántico Sur. Hubo, sin embargo una respuesta generosa de la mayoría de los países de la América, no podemos olvidar a Perú que envío sus aviones con sus pilotos, no podemos olvidar la actitud de otros hermanos como Colombia también con mucha solidaridad, en fin.

Yo creo que lo importante es ahora que estamos construyendo algo nuevo y diferente en un mundo también diferente y nuevo.

Y lo queremos hacer aquí porque queremos inspirarnos en estos hombres y mujeres que desde distintas etapas históricas, desde las luchas por la independencia, cuando éramos colonia; de las luchas nacionales y populares, durante el siglo XX, simbolizan la voluntad de nuestros pueblos, simbolizan la voluntad de nuestras sociedades o por lo menos la voluntad mayoritaria de construir instrumentos que sirvan al desarrollo de la defensa de nuestros pueblos.

¿Cuál es el concepto, me parece hoy, de defensa que tenemos que tener en la América del Sur?

La primera defensa, y sabemos ya que la defensa no es un concepto militar, durante mucho tiempo se creyó que la defensa era un concepto estrictamente militar y en realidad lo militar es absolutamente complementario del verdadero concepto de defensa; la defensa de un país, la defensa de una región está en su desarrollo económico, que permita además la inclusión social de todos sus habitantes.

Ese es el verdadero concepto que nosotros tenemos de la defensa nacional.

Lo otro, el concepto militar es por añadidura algo que debe acompañar.

Y de hecho, en nuestro país, hubo etapas muy articuladas entre el concepto de defensa y desarrollo económico, porque precisamente nuestras Fuerzas Armadas fueron pioneras durante el siglo XX, en construir desarrollo económico; no se puede olvidar al general Sabio, al Coronel Baldrich, no como militares que fueron a hacer la guerra, sino como militares que ayudaron a fundar empresas nacionales, que fueron estratégicas para el desarrollo de nuestro país.

Por eso yo creo que tenemos un desafío muy importante: los presidentes, las presidentas, los ministros, los hombres y mujeres que construimos la UNASUR, yo creo que hemos dado muchos exámenes, además, en esta UNASUR, exámenes que hemos aprobado y sin temor a equivocarme con un sobresaliente.

Porque fuimos capaces, nosotros mismos, de resolver con instrumentos propios crisis que se nos produjeron y que en otros momentos hubieran significado rupturas de los órdenes constitucionales.

De hecho algunas cuestiones que sucedieron – fuera del ámbito de la América del Sur, pero también en nuestro continente - al no tener una organización que los expresara, los aglutinara y permitiera resolver el grado de conflictividad terminaron, finalmente, en golpe de Estado. Que sé – por lo que me ha comentado el ex presidente Zelaya – están en tareas de ser encaminados por la mediación de las hermanas repúblicas de Colombia y Venezuela. ¡Enhorabuena, realmente! (APLAUSOS).

Les decía, entonces, que hemos pasado pruebas importantes: la prueba de Bolivia, en la Reunión de la Moneda; la prueba también de lo que constituyó, en un momento, el problema entre las hermanas repúblicas de la República Bolivariana de Venezuela y Colombia, en la cual le cupo a la Argentina – a través de él – de haber sido un instrumento mediador. Y fíjense la manera de construir y de hacer política, yo me acuerdo las palabras de él, tanto al Presidente Santos, como al Presidente Chávez: "yo no tengo que aparecer resolviendo esto, los que tienen que resolver esto son ustedes".

Y desplegó, pese a que era acusado de múltiples cosas aquí en nuestro país, una inteligente diplomacia que le permitió volver a estrechar lazos y hoy estos dos países son los que están tratando precisamente de superar lo que sucedió, en Honduras, y espero que lo hagan con todo el éxito que han tenido hasta ahora.

Por eso digo que podemos, tal vez, demostrar y demostrarnos a nosotros mismos, lo que somos capaces de hacer.

Y finalmente lo que fue el episodio de Ecuador, que también fue resuelto exitosa y rápidamente.

Yo diría que nunca un caso de diplomacia de poder reunir a la totalidad de los presidentes de la UNASUR, en menos de 24 horas como fue reunión en la Cancillería argentina, en aquella memorable madrugada, en la cual finalmente pudimos sortear con éxito eso que - sin lugar a dudas – fue un intento de golpe contra el Presidente Rafael Correa.

Por eso con estos laureles, que no son de ningún país, que no son de ninguna figura, que son en realidad laureles de la región, de la madurez de la región.

Siempre hubo una suerte de paternalismo de las grandes potencias hacia nosotros de cómo resolver las conflictividades.

Y en realidad cada vez que se metían las grandes potencias era cuando sobrevenían las conflictividades; cuando nosotros hemos podido abordar y resolver nosotros mismos nuestras problemáticas lo hemos hecho exitosamente.

Esto también tiene que ser una señal muy clara para todos nosotros de cómo resolver los problemas de la región y cómo encararlos con soluciones propias, con ideas propias, con métodos propios, con iniciativas propias.

Entonces, este momento de constitución de la Junta de Defensa de la UNASUR, debe ser el puntapié inicial para crear un sistema de defensa que tenga como objetivos estratégicos la caracterización de lo que va a ser exigible, durante el siglo XXI. Y está muy claro porque así lo manifesté, creo que en mi primer encuentro como Presidenta en la Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas, en el año 2008, que la cuestión de los recursos naturales se va a convertir en una cuestión – ya lo es – estratégica en toda nuestra región.

Esto lo hemos hablado en infinidad de veces con mis colegas y la necesidad, también de articular ese sistema de defensa con un gran desarrollo, de modo tal que esta región plena de recursos estratégicos y únicos en el mundo; estamos con el 25 por ciento de las reservas de agua, de petróleo, de gas, en fin de un montón de cosas, de espacios cultivables también. Y nos convierten en un lugar que seguramente debe ser mirado desde muchas partes, mientras sólo miren, no somos egoístas con las miradas. (APLAUSOS).

Me acuerdo y si me permiten la digresión, de una intervención del Presidente Lula, en la FAO, se les había dado en los países desarrollados, en ese momento, por mirar el Mato Grosso y estaban que dale con el Mato Grosso y declararlo patrimonio de no sé qué cosa y no sé qué otras cosas más y me acuerdo que Lula dijo que él no tenía ningún problema siempre y cuando también, por ejemplo, las patentes medicinales fueran declaradas patrimonio de la humanidad. (APLAUSOS).

¿Por qué? Porque tan necesario para la vida es el agua y el verde, pero más necesario son los medicamentos, por ejemplo que constituyen una necesidad vital.

Así que creo que todos los presidentes y las presidentas de la región la verdad estamos muy imbuidos de todo esto, que ha sido un duro aprendizaje de nuestra América del Sur durante décadas, fundamentalmente, durante el siglo XX, que fue tan duro para la región, tan duro en términos de democracia, tan duro en términos de derechos humanos, tan duro en términos – por lo menos en la Argentina – de desindustrialización, de ida de sus hijos para otras partes para buscar oportunidades que no tenían en nuestro país.

Yo recuerdo, siendo Senadora, y volviendo por la calle Callao y tomando por Guido pasar frente al Consulado de España y ver colas y colas enteras de gente que se quería ir a España.

En estos momentos nuestros hermanos están atravesando de España y Europa momentos muy difíciles económicamente que creo que en definitiva también esta nueva situación que tiene la región producto de los términos de intercambio, se han modificado los términos de intercambio comercial debe ser aprovechado precisamente para un proceso y diseño de desarrollo económico, industrial, tecnológico, científico que nos permita aprovechar acabadamente esta etapa.

Y creo que la defensa también debe ser abordada desde esta perspectiva.

Bueno no quiero tampoco extenderme demasiado pero quería realmente hacer estas reflexiones, junto a ustedes, y también disfrutar – en este caso junto a ustedes – del formidable avance que hemos hecho los hombres y las mujeres, y los gobiernos y las sociedades de la América del Sur en tan poco tiempo.

Porque si uno piensa en términos históricos, en diez años, doce años son un segundo, son una milésima de segundo en la historia y fíjense lo que hemos podido construir en estos tiempos.

Y además lo hemos hecho – y esto creo que es lo valioso también – con el aporte de hombres y mujeres que no solamente piensan o tienen una sentida orientación política, sino también con hombres y mujeres que por allí tienen otra mirada y otra visión respecto de algunas cosas, pero yo creo que en definitiva – a mí me tocó estar cuando asumió el Presidente Santos – y le escuché plantear que el gran desafío de Colombia era precisamente lograr mayor trabajo, mayor nivel de inclusión social.

Por eso digo que estamos en un momento muy especial y creo que es una obligación, por parte de nosotros, de profundizar todo lo que hemos logrado e ir por más porque si nos equivocamos la historia no nos lo va a perdonar.

Tenemos – reitero – una oportunidad maravillosa de hacer honor a los hombres y mujeres que están en estás galerías.

Los hombres y mujeres que están en estas galerías fueron remitidos por todos los países de la América latina y son los hombres y mujeres que fundaron esos países, que dieron su vida, su honor y también muchos de ellos pagaron y murieron en el exilio.

Por eso creí que era también necesario estar aquí para convocarlos, la política también tiene algo de mágico.

Por favor nadie piense que me estoy dedicando al espiritismo, en absoluto.

No estaría mal – después de todo - que aparecieran algunos nuevamente ¿no?

Y bueno, de esta manera con esos ejemplos, como decía Mariano Moreno, uno de mis preferidos, el preferido es Belgrano: "un ejemplo vale más que mil discursos o mil palabras".

El ejemplo, tomar el ejemplo de todos ellos, yo sé que por allí alguno que está aquí a mi izquierda pone nervioso a algunos, ¿o a mi derecha?

No, mira está a mi derecha, buena cosas de la vida, está a mi derecha.

Pero lo que es importante es que todos los que están aquí son hombres y mujeres que lucharon por ideas y por convicciones, no por intereses económicos de países de afuera, o por intereses económicos de quienes tenían mayor cantidad de dinero, de capital en sus respectivas sociedades.

Hay de todo, hasta Don Arnulfo Romero, el hombre que fue asesinado, en El Salvador, el Obispo, que precisamente defendía.

Los hay de todas clases: militares, mujeres, políticos, pueblos originarios.

Yo lo definiría de una sola manera, que es universal, y también regional.

Nada más ni nada menos que simplemente patriotas.

Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.

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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Palabras de la Presidenta en la IV Cumbre UNASUR, en Guyana


viernes, 26 de noviembre de 2010
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ, DURANTE SU PARTICIPACIÓN EN LA IV CUMBRE DE LA UNIÓN DE NACIONES SUDAMERICANAS (UNASUR) EN GEORGETOWN, GUYANA

Señor presidente de la República de Guyana; señores jefes de Estado de países integrantes de la UNASUR, de países amigos y hermanos; titulares de de delegaciones, ministros de Relaciones Exteriores: quiero en primer término expresar el agradecimiento personal y tambièn en nombre de mis hijos y por supuesto en nombre de todo el pueblo argentino del sentido homenaje que le han hecho a quien fuera mi compañero de toda la vida; no solamente el padre de mis hijos; no solamente una relación de carácter marital, sino además una profunda relación política.

Estuvo al frente de la secretaria general de la UNASUR solamente durante seis meses, pero fueron esos seis meses como fue toda su vida política, de una fuerte intensidad. Nunca conocí a alguien - ni creo que lo voy a conocer - que viva tan intensamente la vida y la política como lo hacía él.

Desde ese 4 de mayo del 2010, en Los Cardales, donde fue electo secretario general de la UNASUR, se lanzó de lleno, en primer término, a lograr que la mayoría de los países pudieran ratificar este tratado; le he acompañado a todos una breve síntesis de lo que fue eso.

Pero creo que fue el mayor compromiso, el que asumió de unir nuevamente a dos naciones hermanas que se había distanciado y separado, como eran las hermanas República Bolivariana de Venezuela y la República de Colombia.

Un caso muy especial, también para nosotros, primero, por la profunda amistad que tenemos con quien preside la República Bolivariana de Venezuela, el compañero presidente Hugo Chávez Fría y por el otro lado, entablar una relación con alguien a quien conocía, el compañero Juan Manuel Santos, electo democráticamente por el pueblo colombiano como su presidente.

Lo hizo con un bajo perfil, sin frases estridentes, en una verdadera y auténtica diplomacia; a él que lo acusaron tantas veces de ser tan poco diplomático, de ser tan frontal.

Pero es que él era frontal cuando había que ser frontal y era diplomático y sabía hacer las cosas cuando se necesitaba precisamente de aunar esfuerzos.

Por eso digo que estos seis meses, luego con el episodio de Ecuador, donde su primera reacción fue lanzarse - y lo digo literalmente- lanzarse, subirse a un avión e irse a Ecuador, esa fue su primera reacción.

Yo quiero contarles por ahí intimidades que desconocemos, su primera intención fue subirse al avión e irse a Ecuador. Después empezamos a pensar, pero dónde iba a bajar, si en Guayaquil no estaba la oposición y en Quito no los dejaban bajar.

Nunca hablé, durante tantas horas, con todos los presidentes de la región, ambos para poder articular esa reunión, en poquísimas horas. Yo nunca vi una reunión - Rafael - en tan poco tiempo, en tan pocas horas, donde absolutamente todos los presidentes fueron a Buenos Aires, algunos llegaron a la madrugada, como el caso de Hugo Chávez o el caso de Juan Manuel Santos, pero nos pedían que, por favor, siguiéramos con la reunión, porque querían estar presentes y dar testimonio de la fe democrática de una región que ha sufrido muchísimo con las dictaduras militares y con gobiernos antidemocráticos.

Por eso digo que fueron solamente seis meses, pero seis meses muy intensos, como fueron solamente 60 años los que vivió, pero 60 años de una intensidad muy fuerte, siendo intendente allá en la lejana Patagonia, siendo tres veces Gobernador de la provincia de Santa Cruz y luego presidente de mi país, la República Argentina, tal vez en la crisis más terrible que le ha tocado afrontar a nuestro país en toda su historia y nunca se amilanó, nunca se achicó, al contrario, las dificultades y las adversidades era como que lo impulsaban aún más a hacer las cosas, era como que lo fácil le aburría, era como que lo difícil le convocaba. (Aplausos).

Así fue toda su vida y en todas sus cosas, hasta cuando logró conquistarme a mí, en la Universidad, sí. (Aplausos).

Era un hombre.... eso es tuyo Chávez; él no era tan lindo, pero era alto, gallardo, maravilloso, único e irrepetible, por lo menos para mí. (Aplausos)

Pero quiero recordarlo también como un gran constructor de nuevos paradigmas en la América del Sur. Cuando él llegó a la Presidencia en la América del Sur, imperaba, salvo honrosas excepciones todavía, el espíritu del Consenso de Washington.

El año anterior había asumido como presidente Inacio Lula Da Silva, Chávez solitario venía ya en el año 1999 y realmente se abocó a una tarea de derribar tabúes y preconceptos acerca de las cosas que no se podían.

Todas las cosas que nos dijeron que no se podían hacer, él las pudo hacer, él las pudo llevar adelante.

Me acuerdo de aquella Cumbre en Mar del Plata - la que hacía referencia el compañero Lula - IV reunión de las Américas que tuvo lugar en la ciudad de Mar del Plata y donde realmente si la tuviéramos que definir, yo la definiría como la gran batalla de la América del Sur, por darse un sistema de crecimiento económico propio, que nos ha permitido precisamente en esta crisis sin precedentes en el orden global, afrontarla con una fortaleza que de no haber triunfado nuestra postura -y cuando digo nuestra postura no es la postura de Néstor Kirchner o la postura de la Argentina- sino la postura de los mayores países de la América de tener su propio grado de autonomía, en materia económica.

Le valió por supuesto, las iras de los poderosos, el estigma de los poderes fácticos - como lo llama Rafael - pero también le valió el cariño, la memoria de su pueblo y de la historia.

Él siempre, entre un lugar en la historia y congraciarse con los poderosos, eligió definitivamente un lugar en la historia.

Creo que ese es el legado más importante que me ha dejado a mí y a sus hijos, y creo que a todos aquellos que lo conocieron, aún con diferencia, aún no compartiendo sus puntos de vista, pero sabiendo de la honestidad de sus convicciones y de cómo las llevó adelante siempre, aún cuando le decía que tenía que parar porque no podía seguir, nunca pudo parar.

Por eso digo que fueron 60 años intensos, bien vividos y por lo tanto debemos recordarlo con mucha alegría, porque vivió la vida que quiso vivir, y esto realmente no lo puede hacer mucha gente.

Él fue un afortunado.

Me hubiera gustado tenerlo más tiempo al lado mío, pero Dios también sabe por qué hace las cosas.

Quiero agradecerles a todos ustedes, los homenajes, las palabras; quiero agradecerle a Lula, porque juntos también pudieron tirar abajo otro tabú que era el enfrentamiento entre Argentina y Brasil por falsos liderazgos.

Quiero agradecerle a Hugo Chávez la ayuda que le dio a la Argentina cuando nadie ayudaba a la Argentina, porque había defaulteado su deuda soberana y el mundo le daba la espalda. (Aplausos)

Quiero agradecerles a todos y a cada uno de los presidentes, fuera ya de la palabra de los presidentes y de lo institucional, a todos y a cada uno de los hombres y mujeres, porque los que estamos aquí venimos del mundo de los partidos políticos, de las ideas, de las convicciones.

Quiero agradecerles a todos el homenaje que hoy le han brindado y convocarlos a que no hay mejor homenaje - como lo decía Lula recién y como decía también el Presidente de Guyana - que reafirmar este camino que hemos emprendido y que no debe tener retorno: construir una América del Sur, una UNASUR, una Latinoamérica que nos involucre en un proyecto de crecimiento, de desarrollo y batalla inclaudicable contra la inequidad y la desigualdad. (Aplausos).

Que no significa negar el mundo, ni negar la globalización, nada, sino simplemente mirar el mundo desde aquí, desde nuestra propia casa, con nuestras propias recetas, con nuestros propios proyectos, con nuestros propios programas. Y también concebirnos que solamente en la unidad, aún cuando estemos enojados.

Alguien recordaba recién, Lula creo, cuando en una reunión se fueron...bueno, te acordás en Bariloche cuando Uribe no quería venir a la foto y tuve que ir a buscarlo porque estaba enojado y tuve que ir a buscar al presidente Alvaro Uribe para que viniera a sacarse la foto de Bariloche, se vino a sacar la foto, firmamos la declaración de Bariloche y hoy la estamos implementando.

Esta debe ser la muestra que aún en medio de berrinches, que muchas veces todos tenemos, somos seres humanos, no somos infalibles, no somos perfectos y menos mal que no somos perfectos, que podemos equivocarnos, porque si podemos equivocarnos tenemos que apostar a que las equivocaciones sean cada vez menos y los aciertos cada vez sean más.

Este es el gran desafío de la condición humana, porque si fuéramos perfectos nunca nos equivocaríamos y entonces sería demasiado aburrido.

Por eso quiero convocarlos a la unidad y a seguir trabajando como lo hemos hecho hasta ahora, sabiendo que no todos pensamos igual en todo, que tenemos diferencias, pero que podemos lograr una síntesis, que es la construcción de una región que va a tener, créanme, porque lo que dijo Lula en el G 20 es cierto, un gran protagonismo en el siglo XXI.

Va a depender de todos y de cada uno de nosotros, que podamos ejercer, en nombre de nuestros pueblos y para nuestros pueblos, ese maravilloso protagonismo que nos depara el siglo XXI.

Muchas gracias y muy buenos días a todos y a todas. (Aplausos)